R. Acquaroni: La casa grande

Rosana Acquaroni: La casa grande. Bartleby Editores, 2018. Utrecht, mitad de noviembre. La autora llega temprano y trabaja hasta acabada la tarde. La corriente de su poemario inunda un local cercano al Domtoren . El oído, alerta (quién sabe qué se manifestó antes: la palabra o la música). Acogida y memoria templan la sala. La hija habla . Una ola sensible prende. «A Manuela Muñoz, mi madre». Una madre que decía: «De la obediencia no se sale indemne» . O «Me ataron con correas y me apagaron la luz». La hija no es víctima, es testigo, aunque esa posición no esté exenta de dolor. Su mirada guarda el pasado y regresa cuando el tiempo ha dado su salto requerido. Construye entonces La casa grande . Para dar abrigo a la madre, a la memoria de la madre. A la vida previa a la hija. Al encierro sufrido en un periodo poco amable con las mujeres. El primer verso hace de título en cada poema. Versos-matriz, uterinos, dispuestos a blandir las hojas necesarias para contar lo que ...