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I. Thays: Un lugar llamado Oreja de Perro

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Iván Thays: Un lugar llamado Oreja de Perro .  Anagrama. Un periodista frente a las aburridas palabras. Un pueblo perdido y golpeado. Un hijo muerto. El dolor abierto de una separación. Escribo con la garganta apretada.  Dónde ubicar las decisiones absurdas que tomamos.  De algún sitio remoto viene la mudez.  El desamor sin desamor nos lleva a l limbo de los muertos.   Romper por carta.   Romper a distancia.  Decir, hacer.  No saber qué.   Al fondo: el  penoso final, la nada punzante.  No volver a enfrentarte, no volverte a ver. Un lugar llamado Oreja...  es una obra   sobre el peso de la perra vida, ese  rottweiler que cae sobre los hombros.  Escenas impregnadas de llovizna.  Palas de tierra sobre un cadáver ya enterrado.  Tristeza dentro de la tristeza,  «un naufragio dentro de otro». L loras cuando te exprimen (cual esponja); pero cuando nada te estruja no derramas gota. ...

I. Thays: Un sueño fugaz

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Iván Thays: Un sueño fugaz. (Anagrama). Rebusqué y lo encontré: cuerpo lateral derecho, tercer estante inferior, entre Neuman y Baricco: Un sueño fugaz . No sé qué dice un armario librero de su dueño. De lejos, el mío trasluce orden aparente. De cerca, advierto un caos absoluto en su interior. Pienso en sencillas libretas   Moleskine llenas de anotaciones retorcidas. En el botón de retroceso del teclado. En exámenes espléndidos luciendo tachones. Y me obligo a continuar. Dentro de  Un sueño fugaz el éxito y el fracaso son efímeros compadres, vivencias banales, trajes de quita y pon. Un escritor sin nombre se hace viejo. La  gordura y el fracaso son su propiedad más tangible: s u literatura «nunca agarró carne».  El prólogo —confiado, arriesgado, vanguardista— contiene su juventud y sus quince minutos de gloria. Después de ello la vida se derrumba lentamente. «A veces una insignificancia cualquiera nos precipita al abismo de nosotros mismos » . Sosp...