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Mostrando las entradas etiquetadas como Anagrama

M. García Robayo: El afuera & Primera persona

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Margarita García Robayo: El afuera (Anagrama, 2024). Primera persona (Tr ánsito, 2019).   Plenos placeres: leer a Margarita García Robayo.   «El afuera = El enemigo».   Ensayos de flexibilidad prodigiosa y robusta gravedad, donde el adentro y el afuera se destripan sin afectaciones mientras la voz propia y el sentido práctico reinan.   «Hay textos (¿como este?) que se zambullen en una larga digresión y que, cada tanto, hay que agarrarlos del brazo, traerlos de vuelta al centro y darles una puntada con hilo grueso pero transparente, para que no se note el esfuerzo».   «Hay épocas en las que todas las partes de la vida se convierten en una amenaza sin escapatoria».

M. Á. Hernández: El don de la siesta

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Miguel Ángel Hernández: El don de la siesta . Anagrama, 2020. Necesito poco para sumergirme en mi interior, y quizá eso explique mi atracción por los tiempos íntimos. Un acto que los propicia es el sueño: dormir largas noches, abrazar la duermevela, echarse la siesta. Hábitos protectores de lo que somos. Cobijo del silencio y de muchos misterios.   Miguel Ángel Hernández publicó en 2020 un ensayo titulado El don de la siesta . En él habla de hábitos, casas, ciclos naturales y tiempos capitalizados; de muertos, de arte, del cuerpo.   «Ya todo es luz. No hay lugar para las sombras. Y sin ellas, estamos desorientados».   El síndrome del trabajador quemado (Han) caracteriza nuestra época. Individuos agotados, autoexplotados, dependientes del estímulo constante. Hijos-siervos de la dopaminocracia , el reino de la positividad, de la sobreexposición, de la conectividad. ¿Quién es ajeno a este dominio hoy día?   La siesta, la parada vol...

S. Mesa: Mala letra

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Sara Mesa: Mala letra. Anagrama. País de Europa del Norte. Engurruño los ojos frente al sol de febrero. En el aire: grajos, urracas, gaviotas , patos . Junto a mí: una bici, un estanque. Los once relatos de Mala letra son mi primer encuentro con la literatura de Mesa, a la que hasta ahora conocía únicamente por sus (por mí) muy estimadas reseñas. ¿Y bien? Y bien. Me han gustado. Bastante. Mucho. ¿Por qué? Porque inoculan inquietud y zozobra, un desasosiego arduo de explicar, emparentado quizá con el que transmiten las fotos que la autora comparte en redes sociales. Conforme avanzo en la lectura aprecio en mi persona formas físicas de desequilibrio (¿signos de preocupación?) que no viene al caso mencionar (¿a quién interesa una arritmia, un dedo mordido?). Básicamente, son cuentos bien escritos , de finales incómodos y poco consoladores , llenos de toques maestros. Ese Cárdenas mítico, esos mustélidos, ese cárabo . Mesa escribe como nadie le manda. Leo al...

A. Pauls: El pudor del pornógrafo

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Alan Pauls: El pudor del pornógrafo . Anagrama. Posfacio inédito del autor. Un libro del autor de El pasado (Anagrama, Premio Herralde 2003) escrito a los 21 años con En el punto inmóvil como título provisional. Publicado desde el principio —por suerte— como El pudor del pornógrafo (Editorial Sudamericana, 1984) gracias a la insistencia de Enrique Pezzoni. En el posfacio estoy cazada (perdición personal). Elaborado desde la memoria de una obra escrita tres décadas atrás, el autor se pregunta «qué clase de quién» responderá por tan macabro anacronismo — la reedición de una primera novela—, qué clase de «yo» puede tener derecho aún a firmar ese libro. El pudor del pornógrafo es una parodia, una novela epistolar transmutada en novela de terror. Su protagonista (aparte de su ocupación,  de él  nada sabemos) dedica todo su tiempo a responder misivas de mujeres y hombres que, buscando algún tipo de guía, le cuentan sus pasiones. La comunicación que mantiene co...

R. Chirbes: En la orilla

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Rafael Chirbes: En la orilla . Anagrama. Narrativas hispánicas. Ciudad de Utrecht, Países Bajos. Termino En la orilla horas antes de que Chirbes sea entrevistado en el Instituto Cervantes. Leer a contrarreloj no me entusiasma (no me entusiasman las prisas). Enseguida me separo, además, del ejemplar de la obra. Se trata de un libro prestado. Sacrilegio. (¡Sacrilegio!). Fastidios del extranjero.  No habrá recuentos de citas. Texto pelado. Párrafos secos. Voz de Chirbes repartida entre sus personajes. Esteban, el carpintero. Francisco, el amigo rico. Leonor, la muerta. «Elegí este nombre por Machado», explica Rafael. [Me pregunto por qué con tanta frecuencia las leonores están muertas]. Un tío, un padre, un abuelo; un par de explotadores, un par de inmigrantes; otro de listillos. Un pueblo cualquiera de Levante. El pantano: la cloaca, el sumidero. La resulta: hombre-país que recoge las hieles de la crisis y de su propia cultura. Punzante grabado goyesco. Lectores ...

F. Werfel: Una letra femenina azul pálido

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Franz Werfel: Una letra femenina azul pálido. Compactos Anagrama. Traducción de Juan José del Solar. Primero me levanto tarde, a las 07.38, sin oír el despertador. Después me estreno en la Autobahn alemana y conduzco hasta Hannover tocada por un placer oscuro: la caída de los límites de velocidad. La caída de Camus va en el maletero. [Tiempo atrás, la caída nietzscheana dolió]. El copiloto me releva y quedo libre para (re)leer Una letra femenina azul pálido , largo título de Franz Werfel, marido de Mahler, Alma, coetáneo de Brod y Kafka y perteneciente, como ellos, a la comunidad judía de habla alemana de Praga, ciudad que pisaré en unas horas. Me pregunto qué hallaré en esta obra leída hace dieciséis años. No hay destino pero sí cúmulos de casualidades. Ya no me siento junto a quien entonces amaba. Anoto rápido sobre una hoja suelta: «Superposición frente a sustitución. Sustituciones: asesinatos artificiales de la vida y la memoria, asfixiantes, represivas. S...

I. Thays: Un lugar llamado Oreja de Perro

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Iván Thays: Un lugar llamado Oreja de Perro .  Anagrama. Un periodista frente a las aburridas palabras. Un pueblo perdido y golpeado. Un hijo muerto. El dolor abierto de una separación. Escribo con la garganta apretada.  Dónde ubicar las decisiones absurdas que tomamos.  De algún sitio remoto viene la mudez.  El desamor sin desamor nos lleva a l limbo de los muertos.   Romper por carta.   Romper a distancia.  Decir, hacer.  No saber qué.   Al fondo: el  penoso final, la nada punzante.  No volver a enfrentarte, no volverte a ver. Un lugar llamado Oreja...  es una obra   sobre el peso de la perra vida, ese  rottweiler que cae sobre los hombros.  Escenas impregnadas de llovizna.  Palas de tierra sobre un cadáver ya enterrado.  Tristeza dentro de la tristeza,  «un naufragio dentro de otro». L loras cuando te exprimen (cual esponja); pero cuando nada te estruja no derramas gota. ...

J. Fante: Llenos de vida

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John Fante: Llenos de vida .  Anagrama. Traducción de Antonio-Prometeo Moya. Llego a John Fante por su hijo Dan, autor de Fante. Un legado de escritura, alcohol y supervivencia (Sajalín editores), aunque fue Bukowski quien lo rescató del olvido en los setenta al aludir a él como su gran influencia literaria, «su dios». Publicada en 1952 en un Estados Unidos donde se fuma hasta en la sala de partos, Fante narra en Llenos de vida los meses previos al nacimiento de su primogénito. Es su cuarta obra y ninguna ha tenido gran éxito. Tardaría veinticinco años en volver a publicar. Hacía mucho que no reía con un libro y me sorprende el descubrimiento: el hombre capaz de arruinar una vida en veinte palabras ( sic ) está dotado, como escritor, de una extraordinaria vis cómica. Hay diálogos brillantes y alguna imagen de oro: «El pelo húmedo le colgaba como un trapo de fregar», pero sobre todo escenas hilarantes: el viaje en tren y taxi con su padre, la preparación del caf...

G. Nettel: El cuerpo en que nací

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Guadalupe Nettel: El cuerpo en que nací . Anagrama. Bienvenidos al universo Nettel, donde la realidad supera a la ficción o se aproxima a ella. Dolor, recuerdos, rarezas, cuerpo. El cuerpo en que nací , como los últimos versos del poema Song de Ginsberg, es un caudal imparable que penetra en la corriente sanguínea cual jeringa en las venas. La autora lleva a la práctica un ejercicio autobiográfico «sencillo y corto», un corrido que se expande como nutritivo ungüento . Contar para deshumedecer el silencio,  aunque el esfuerzo sólo refuerce el desasosiego ( sic ). Ya en Pétalos y otras historias incómodas (Anagrama) Nettel despuntó: en “Transpersiana”, delicioso cuento voyeur y eyaculatorio; en “Bonsái”, fortuito reencuentro con la adorable Midori de Tokio blues  y el Sr. Okada de Crónica del pájaro que da cuerda al mundo ; o en “Bezoar”, similar en forma, doctora Sazlavski , a  El cuerpo en que nací . «Me consuelo pensando que toda obje...