Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Fin de Año

Balance 2018

Imagen
Comencé el año con El papel pintado de amarillo , de Charlotte Perkins Gilman y lo termino con Cálculo de estructuras , de Joan Margarit. En medio, noventa libros leídos, algunos de ellos microcriticados y otros muchos a la espera de su juicio, que a ciencia cierta jamás sé si llegará. Solo en dos ocasiones (en 2014 y en 2016 ) publiqué “listas de mejores lecturas”. Tampoco este año caerá ese higo. Sí la breva, sin embargo, de un par de atragantados: títulos cuyos prólogos —en alguno de los casos— me parecieron superiores a su contenido, y cuya lectura, a mi pesar, terminé llevando a cabo a saltos. Fueron estos: Lolita , de V. Nabokov. Tiempo de silencio , de L. Martín-Santos. Deseo que venga el diablo , de M. MacLane. Divorcio en el aire , de G. Torné. Y un Agatha Christie al que me acerqué ingenuamente con vieja nostalgia. Nunca más. Feliz Año.  «Cuando hablan de destino o providencia, lo que los clásicos quieren decir es que, cuando el aza...

Selección "Fin de Año"

Imagen
Y ahora sí (muchas horas de lectura no le quedan a 2016), estas son las obras que más profundamente han señalado mi año: 1. Patria, de Fernando Aramburu. Sacudida. Qué llantos. Me explayé sobre ella en una entrada previa, así que no me repito. (Para quien guste, aquí ). 2. Malva, novela de la neerlandesa Hagar Peeters. Habla la hija de Neruda. La reseña está escrita y pronto aparecerá en Las Críticas . 3. Marina Tsvietáieva. Cualquier obra (preferentemente, todas). La producción literaria de esta poeta rusa (diarios, ensayos, teatro, epistolarios; poesía —por supuesto—) es refugio y muestra de su drama y genialidad auténtica. En algún momento del año próximo escribiré sobre ella. Dicho lo cual: que comiencen 2017 con buen pie... y se golpeen lo menos posible contra libros que no merezcan la pena. 

Fin de Año (unas palabras)

Imagen
Solo una fracción de lo leído se convierte en microcrítica. Por una parte, cuento con escaso tiempo para leer/escribir. Escribir más implicaría renunciar a la lectura. No estoy dispuesta. Sería el principio del fin. Por otra, este blog pretende reseñar únicamente literatura de valor. Vivimos entre trastos inútiles y una se vuelve cada vez más difícil. Son bastantes los libros que arrincono, reciclo o regalo a terceros. No encuentro sentido alguno a hablar por hablar.   Es la primera vez que cierro un año de este modo: con las obras/autores que con mayor intensidad marcaron este 2014 lector. Fueron: 1.  Agota Kristof , con su trilogía Claus y Lucas y su novela corta  Ayer. 2.  El juego serio , excepcional obra de Hjalmar Söderberg que aún no he tenido el arrojo emocional de reseñar.  3. Los cuentos de Hipólito G. Navarro . Humildes e intemporales, abarcan lo trágico y lo cómico; es decir —lo creyeron los griegos—, casi todo el es...