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Mostrando las entradas etiquetadas como Destino

B. González Harbour: Qué fue de los Lighthouse

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  Berna González Harbour: Qué fue de los Lighthouse . Ediciones Destino, 2025.   ¿Qué sé yo de África, un continente que nunca he pisado, sobre el que leo únicamente de tanto en tanto?   Mi tutora en octavo de primaria, Carmen Sainz, se despidió de mí de estos modos: «Leonor, recuerda que eres un faro». Ante mi perplejidad, agregó: «No te olvides de alumbrar a los demás». Cuántas veces me he sentido —en ese entonces y ahora— sumida en la oscuridad más profunda. Ahogada y a la deriva. Sin guía ni luz visible en puerto alguno.   La familia protagonista de esta novela se apellida así: faro. Es decir, Lighthouse. Los Lighthouse. Naturales del Reino Unido de la Gran Bretaña y habitantes del África colonial. Un perspicaz enlace con el segundo apellido de la autora (Harbour; es decir, puerto), quien se inspiró en su propia familia inglesa para construir esta historia.   Los Lighthouse —padre, madre, hijo mayor, hijas gemelas, hijo menor— viven en Ta...

Cristina Cerezales y Carmen Laforet

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Cristina Cerezales Laforet: Música blanca. Destino, 2009; Austral, 2014.       (En recuerdo de Música blanca. En recuerdo de Carmen Laforet: 06-09-1921, 28-02-2004).     EL TODO Y LA NADA     Estuve allí.   En el cosmos de tu mano de la suya bajo la luz de los expertos.   Seres menguantes entre esferas de aura ÚNICA.   Ruido blanco luz blanca música blanca.   Somos UNO todo es UNO.   Tiempo legiones de nombres: inexistentes.  

A. M. Matute: Demonios familiares

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Ana María Matute: Demonios familiares . Destino, 2014. Prólogo de Pere Gimferrer. Epílogo de María Paz Ortuño.   Hay autoras a quienes nos adherimos de modos misteriosos, quizá por sentirlas como un hueso propio o un trozo de nuestra misma piel.   Demonios familiares fue la última obra de Ana María Matute (1925-2014). Una novela inconclusa surgida a partir de Paraíso inhabitado (2008), texto del que fue alejándose sin rasgar del todo su hilo común.   Quien conoce el dolor —como Matute— sabe que de él no se sale de golpe. Desde la profundidad de cada cual, mirando al suelo, barremos el polvo acumulado. El palo de la escoba nos sostiene. Con cada viaje de cepillo trazamos un baile personal hacia el desván, el sótano o la entrada, buscando luz o revelaciones de aparición incierta.   Los grandes cambios suelen llegar de la mano de lo inesperado. Somos de una forma hasta que descubrimos en nosotros un insólito costado, y ese nuevo fil...

A. M. Matute: Los niños tontos

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Ana María Matute: Los niños tontos . Ediciones Destino. Ilustraciones de José María Prim. Me aburrían y me siguen aburriendo los cuentos infantiles. No comprendo el interés que pueden suscitar un gatito que habla o un príncipe a caballo. Finales felices, argumentos repetitivos, estereotipos perniciosos… El placer por la lectura llegó por otro cauce. Quién sabe cómo. Son muchos los autores que convierten a niños o a adultos en ciernes en protagonistas de sus historias. Algunos parecen buscar lectores fáciles: la infancia conmueve. Otros, como Ana María Matute, lo hacen —lo hicieron— de modo justificado y pertinaz. Los niños tontos : niños de todas clases, por todas partes, en veintiún relatos de una crueldad espeluznante .  Breves como el soplar de velas frente a una tarta de cumpleaños. Angustiosos como una película de terror. Hoy, una noche cualquiera, leo para mis hijos tres o cuatro de estas historias. Mañana morirá su autora...