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Mostrando las entradas etiquetadas como maternidad

L. Meruane: Contra los hijos

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Lina Meruane: Contra los hijos (una diatriba).   Literatura Random House, 2018. Contra los hijos responde, como indica su subtítulo, al sentido de la palabra diatriba: texto «acre y violento contra alguien o algo». No ha sido escrito para que sus argumentos sean silenciados. Tampoco para que se piensen o comenten como quien mira la lluvia o se unta bronceador durante un domingo pacífico . Está escrito para descomponer nuestro escenario y cuestionar la convención: qué se es, qué lugar se ocupa, qué se quiere, qué se hace. Está escrito para avivar la discusión e impulsar una muy necesaria controversia: la del sacro imperio filial . Sus realidades. Su problemática. Sus implicaciones. Sus premisas. No hace falta ser madre ni padre para opinar con conocimiento de causa, igual que no hace falta ser profesional de la política para votar con argumentos. Este ensayo comenzó su andadura, cuenta la autora, en 2010, en la revista Etiqueta Negra. En 2014 lo publicó en f...

Trapos sucios

«Mi padre es mi madre y mi madre es mi padre». Se lo decía a otras niñas sin entender mucho de géneros y roles. Decía lo que sentía: era mi verdad. Qué modelo de madre pudo tener mi padre, que perdió a la suya a los once años, no lo sé. De niña recibí de él su cariño y un mar de emociones que arropé durante bastante tiempo con el nombre de ternura. A cambio yo le brindaba mi amor incondicional. Que mi padre muriera era el más terrible de los pensamientos, mucho peor que el de mi propia muerte. Supongo que esta relación paternofilial condicionó de por vida mi trato con los hombres: siempre he tenido buenos amigos, amigos verdaderos varones. Sin esa huella masculina, mi biografía sin duda sería otra. Mi madre. Universitaria, formada, mi madre representaba la frivolidad, la hipocresía y la despiadada razón. También la crueldad, el narcisismo y el maltrato. Simpatía y generosidad impostadas fuera de casa, manipulaciones y abusos de todo tipo en el interior de ella. Un ser frustrad...

S. Plath: Tres mujeres

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Sylvia Plath: Tres mujeres . Nørdica Libros. Edición bilingüe. Ilustraciones de Anuska Allepuz. Traducción de María Ramos. Poema a tres voces para ser leído «en voz alta». Escenario (en palabras de la autora): un hospital de maternidad y sus alrededores. Primera voz, mujer parturienta: «Soy lenta como el mundo. Me abro, como el mundo. Soy el centro de una atrocidad». Segunda voz, mujer estéril: «Muero sentada. Sueño masacres. Pierdo una dimensión». Tercera voz, mujer fértil a su pesar: «¡Concepciones, concepciones! No estaba preparada. Debí haber acabado con esto que acaba conmigo». Plath revienta el mito rosado. La reproducción es monstruosa: el embarazo; los abortos felices  —sangre en las paredes, en el cuerpo desnudo, carne virgen esparcida por el suelo de un baño—; la tragedia de querer concebir y no poder. Sus tres mujeres podrían constituir una sola en momentos vitales dispares. Esas tres mujeres hablan y, porque hablan, son. Las acuarelas de All...