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Mostrando las entradas etiquetadas como Italia

A. Camilleri: El comisario Montalbano

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  Andrea Camilleri: El comisario Montalbano. Salamandra. Traducciones de Antonia Menini Pagès y Carlos Mayor Ortega.   Siempre quise dedicar un texto a Montalbano, o a Camilleri, pero solo este año fui a Sicilia, donde comí pescado en Punta Secca, frente al supuesto mar de Marinella.   Es febrero y el verdor inunda el horizonte. A ambos lados del camino, limoneros y naranjos rendidos de fruto. Viajo de Oeste a Este con tres libros del comisario, y pienso en la literatura como intensificador de la existencia.   De haber sido hombre, me habría sentido cómoda en la piel de  Salvo Montalbano . Friolero, intuitivo, solitario..., el jefe de la comisaría de Vigàta ama la lectura, la buena comida y la proximidad del mar. Con Livia, su novia, mantiene un profuso contacto telefónico . De noche, y a veces ya de mañana, le agitan pesadillas que Camilleri sabe integrar en el caso sin aburrir al lector. Conmueve del comisario su compasión hacia los defectos h...

S. D'Arzo: Casa ajena

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Silvio D’Arzo: Casa ajena . Editorial Minúscula. Traducción y posfacio de J. Á. González Sainz.       Destaco, en hondas concéntricas, tres escenas de esta breve novela: - El robo de la harina caída de las mulas por parte de los lugareños. - El retrato que Zelinda, la protagonista femenina, hace de sí misma: «Esa es la vida que yo llevo: una vida de cabra y nada más». - L a palabrería hueca —«cosas antiguas», inútiles, dichas por otros— que el cura ofrece desde su torpeza en el momento crucial de la historia.   Silvio D’Arzo (Ezio Comparoni) nació en Italia en 1920. Comenzó a escribir a edad temprana pero dejó sin publicar gran parte de su obra. Fue reclutado por las tropas fascistas. Hijo de madre sola y pobre, falleció de leucemia a los treinta y dos años . Casa ajena vio la luz poco después de su muerte. Se considera el mejor relato del autor.

M. Olschki: Oh, América & Una postal de 1939

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Marcella Olschki: Oh, América & Una postal de 1939 . Periférica. Traducción de Francisco de Julio Carrobles. La vida como haz de recuerdos y olvidar como ese verbo de conspicuo futuro. M. Olschki: abogada, periodista, diseñadora de moda... Wikipedia la resume en siete líneas. Su legado literario: Una postal de 1939 y Oh, América , publicadas en 1954 y 1996, respectivamente. De padre judío y familia sólida, experimenta en carne propia el fascismo antisemita de la Italia de preguerra. Su juventud le exige «su derecho a la vida» y ella abraza con entusiasmo el presente. Una triza de locura cruza estas páginas   sin que la autora caiga en frivolidades o ternezas cargantes. «¡Qué insoportable es la persona feliz!», decía Dostoievski.   En 1946 llega a EEUU, país que estudia con mirada crítica e indagadora. Su última impresión del mismo es Hawái, adonde «hoy vas a ver un cúmulo de rascacielos y horripilantes masas de turistas».   Ambas obras se o...