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Mostrando las entradas etiquetadas como exilio

Los últimos segundos de Cuba

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Los últimos segundos de Cuba   Fueron diez días en La Habana. Diez días acoplándome a cada una de sus respiraciones: a su ropa tendida, al grito de los pregoneros, a las tribulaciones de sus habitantes. Cada mañana, oteando el malecón, recibo la primera luz entre depósitos de agua azul intenso. Azul cuba. Después, me lanzo a las calles.   Es abril del veinticuatro. En esos instantes, Leonardo Padura prologa su libro Ir a La Habana . Los años previos han golpeado duramente a los cubanos: la inflación, el desabastecimiento, los salarios limosna, el abandono del campo, el final de toda esperanza de futuro. Las remesas llegadas desde fuera nunca bastan. Hay que marcharse. Las colas frente al Consulado de España exponen por sí mismas el éxodo masivo. El cubano, de nuevo, intenta sobrevivir. Y abandona lo que debería ser su paraíso. Conforme avanza la ruina, el país se vacía.   Por cada esquina, pese a improvisados andamios —pese a fugaces vendajes— todo apunta...

A. Plantegenet: La Única. María Casares

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Anne Plantagenet: La Única. María Casares. Alba Editorial, 2021. Traducción de Juan Vivanco.   Ella es Anne Plantagenet, autora francesa (diez libros en su haber) y traductora de español. Presenta su biografía de la actriz María Casares en la librería Rafael Alberti de Madrid. La acompañan María Tena e Irene Vallejo.   De Alberti fue, precisamente, la obra que Casares representó en su primer regreso a España después de cuarenta años de exilio francés. Era 1976. Era El adefesio .   Conforme avanza la charla, Plantagenet y Casares se me asemejan. No son solo sus rasgos: es el aire que desprenden. Unidas en creación, sensibilidad, en idiomas.   La relación de María Casares con Albert Camus —dos extranjeros— duró dieciséis años. Marcada por largas ausencias personales y profesionales (ambos eran artistas, él estaba casado), quedó interrumpida con la muerte del nobel en 1960. «Los vulgares hablan, La Única permanece», le escribe Camus para consolarla d...

M. Yakovenko: Desencajada

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Margaryta Yakovenko: Desencajada. Caballo de Troya, 2020.     La amputación    «Moverse una vez es moverse para siempre». Clara Obligado, Todo lo que crece     Leí esta novela poco antes de la guerra europea que desde el 24 del 2 de 2022 contemplamos. Poco antes de que supiéramos situar en el mapa ciudades como Mariupol, Zaporiyia, Jersón, Lviv, Járkov. Poco antes de que su autora, Margaryta Yakovenko, afrontara quizá la tarea más difícil de su vida: contar, desde la distancia, los horrores que asolan su país natal, Ucrania.   «Aquel mes de septiembre mudé de nacionalidad como los grillos mudan de piel y abandonan su exoesqueleto seco en la rama de un árbol».   Ucrania. España. Ucrania. Más allá, el horizonte. Esa franja de sentido que arropa a los desterrados. Una orilla imaginaria que calma su soledad.   «Aceptas que la única tónica que rige tus días es la de adaptarte a lo desconocido. A la brutal...

E. Portela: Formas de estar lejos

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Salto vital Llevo casi dos décadas lejos de mi país de origen, del que salí sin una sola meta clara y al que no hay día que parte de mí no desee regresar. Portela, de la mano de Alicia, nos lleva a los Estados Unidos de América, territorio donde la protagonista aterriza por vía universitaria y se construye un notable currículo académico. Desde el primer instante, sabemos de la quiebra: de la identidad, de la biografía, de una relación de pareja. Asistimos a un final ansiado y definitivo que, en medio de una claustrofobia creciente (las primeras páginas recuerdan a la Casa tomada de Cortázar), no llega de inmediato. Que ese final llegue es lo único importante. El modo en que lo hace, lo de menos. Dos puntos de unión y alejamiento, con sus tira y afloja, acompañan toda relación mixta: el individual y el cultural. A veces, adoptar cierta distancia respetuosa mantiene a salvo ese núcleo íntimo sin el que una relación real jamás existiría: el difícil y comp...

A. Lun: Los palimpsestos

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Aleksandra Lun: Los palimpsestos.   Editorial Minúscula, 2015. Anomalías «Me llamo Czesław Przęśnicki, soy un miserable inmigrante de Europa del Este y un escritor fracasado, hace tiempo que no mantengo relaciones sexuales y estoy ingresado en un manicomio de Bélgica, un país que lleva un año sin gobierno». Es el comienzo de Los palimpsestos , primera novela de Aleksandra Lun (Gliwice, Polonia, 1979),   publicada en 2015 por Minúscula y clasificada por la propia editorial como «un libro fascinantemente anómalo». Una de sus anomalías es haber sido escrita en español, una lengua no materna para la autora. Lun lo explica de este modo para Las Críticas : «Yo nunca he tomado la decisión de escribir en español porque es algo que me resulta natural. Cuando escribo escucho una voz y esa voz me habla en español. Traducirla al polaco o a cualquier otro idioma de los que hablo sería doble trabajo». Lun se suma así al raro círculo de autores aquejados por el m...

A. Kristof: La analfabeta

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Agota Kristof: La analfabeta. Ediciones Obelisco. Traducción de Juli Peradejordi. Once recortes vitales, once textos. Agota Kristof (1935-2011) nació en Hungría, emigró a Suiza y escribió en francés. Fue autora, entre otras obras, de las novelas   Claus y Lucas   ( El gran cuaderno, La prueba, La tercera mentira ) y   Ayer , del volumen de cuentos No importa y de multitud de obras de teatro . (EXTRACTOS Y MICROCAVILACIONES) E1. «Así es como, a la edad de veintiún años, me enfrento a una lengua desconocida para mí. Empieza mi lucha para conquistar esa lengua, una lucha larga y encarnizada que durará toda mi vida. Por eso digo que la lengua francesa es una lengua enemiga. Pero hay otra razón, y es la más grave: esta lengua está matando a mi lengua materna». (En ‘Lengua materna y lenguas enemigas’). MC1: Hablar una lengua extranjera es caminar de puntillas: avanzar lento, cansarte rápido, por todas partes terreno escarpado, constantes peligros. También...

F. Dostoyevski: Noches blancas, El pequeño héroe, Un episodio vergonzoso

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Fiódor Dostoyevski: Noches blancas , El pequeño héroe , Un episodio vergonzoso .  Alianza. Traducción y nota preliminar de Juan López-Morillas. Tres relatos del primer Dostoyevski, el genio que aún no ha pisado Siberia. Diez años de posterior exilio lo transforman en un genio todavía mayor. Las más de las veces, sin embargo, uno no se va a las Antípodas: cambian ¿ solo?  el grosor y la largura de la cuerda. Releo cartas de la época del Gran Amor. Las recorren un ofuscado romanticismo y un vano entusiasmo por la vida [RAE, Vano: 1.  Falto de realidad, sustancia o entidad ]. Qué lejos me siento de ambos. Juventudes. Cortas vidas. El influjo excesivo de lo exterior. Con todo, esa también fui yo. Convivir con Dostoyevski no pudo ser fácil. Quienes sufren en la niñez están destinados (pero yo no creo en el destino) a autoinmolarse, a maltratar a otros, a cauterizar sus miedos y pesadillas a través del arte. Los Dostoyevskis pre y pos siberianos tenían po...

R. J. Sender: La tesis de Nancy

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Ramón J. Sender:  La tesis de Nancy . Casals. Edición de Francisco Troya y Pilar Úcar. Leer La tesis de Nancy es visitar a un vecino con quien se había coincidido únicamente en el ascensor. El promotor de la cita fue Gonzalo Fernández , traductor y amigo en cuyo criterio confío. Que si recuperar el uso en desuso de nuestra lengua. Que si la literatura. Que si una tertulia en español. Dónde encontrar gente: el gran problema. Mi vida a lo leche condensada (trabajo, hijos, libros) y mi recelo de los grupos no son de gran ayuda. Y sin embargo, logramos reunirnos: cuatro traductores, una historiadora, un doctor en matemáticas y la que teclea. Triturando a siete bandas literatura en español. Perteneciente a una familia «de honda raigambre aragonesa», Ramón J. Sender (1901) fue un «escritor a contrapelo», fecundo y ácrata como pocos. En 1939 se exilió a México y luego a Estados Unidos. Trabajó en las universidades de Alburquerque y de Los Ángeles. Desde EE UU, donde...