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Mostrando las entradas etiquetadas como Jekyll & Jill

A. Valdés: Distraídos venceremos

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Andrea Valdés: Distraídos venceremos. Usos y derivas en la escritura autobiográfica. Jekyll & Jill, 2019.     Último sol del verano. Todavía es posible abrir la piel, apoyarla contra un viejo muro, enredarla en la luz de la tarde.   Lo que somos —la más vieja variable— se oculta en las junturas, en el efluvio, en los brotes surgidos a espaldas de una. Cada escritura revela un llanto, el alarido mudosonoro de Munch.   Hablar de sí es reunir despojos. Un inasible flujo en burbujeo, donde todo intento de caza —y fuga— queda imposibilitado por el estallido bullente. En la marmita, gira nuestra representación.   Mirar bajo la uña hecha trizas (sic) de la escritura autobiográfica, eso hace Valdés. Extraer el absceso de la ampolla, ampliando sus nombres. Demente es la intentona de elaborar una línea recta de acontecimientos, de la que aquí sabiamente se prescinde. La huella dactilar es evasiva. Una mano nos guía en la oscurida...

K. Linazasoro: Versus

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Karlos Linazasoro: Versus. Jekyll & Jill, 2018. Versus contra Versus «¿Pero dónde está Versus? ¿En qué grados, en qué legua, en qué nada azul y loca que no tiene final?». Querido Versus, luz de mi vida, fuego de mis entrañas . Nabokov y El hombre que amaba a las islas ( D.H. Lawrence ) nos hicieron pensar en ti, en tu isla, en tus ansias, en tu sufrimiento, en la condición humana, aunque la conexión con esas obras pueda quedar en entredicho, como todo en los pliegues de nuestra naturaleza, de la que tú eres parte todavía, a pesar de encontrarte perdido entre mares incógnitos. En esta carta te llamaremos Versus, Versus a secas, sin bastardilla ni florituras, pues no vemos manera de separar título y protagonista, arrojados como estáis el uno en brazos del otro (y bien que hacéis). ¿Cómo empezar? ¿Qué decir de ti, Versus, y presentarte ante otros? Habitas una isla desierta, pequeña, con su palmera única en el centro, oculto tras una portada (estampa de a...

E. Halfon: Saturno

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Eduardo Halfon: Saturno. Jekyll & Jill, 2017. Un insecto mancha la noche preludio del día. «En toda tiranía, el pueblo llega a rebelarse». Temo romper el hechizo pero queda decir: hijo devora a padre, lo increpa, lo pisotea, lo deja sin nombre, le lanza su hatillo de afrentas. La historia sabida: una secuencia imparable de desgracia. Ausencias y muertes pasadas conducen a muertes futuras. Progenitores que marcan a fuego las vidas de sus hijos. Mann, Plath, Hemingway... Lo cuenta muy bien Halfon en esta breve novela, primera obra suya. El original data de 2003. La edición presente ha sido concebida desde un profundo ardor estético. «Yo también, padre, pienso continuamente en el suicidio». Por qué se suicidan tantos escritores, mamá, los autores de estos libros que tú lees y yo rechazo. Por qué te entregas a ellos incluso cuando estoy contigo. Competimos a muerte, ¿lo ves? Pero no importa qué haga, ellos vencen. Te conquistan. Ocupan tu tiem...