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A. Kristof: Claus y Lucas

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Agota Kristof: Claus y Lucas . El Aleph Editores. Traducción de Ana Herrera y Roser Berdagué.     Termino Claus y Lucas , la obra magna de Agota Kristof, una escritora que no parece de este mundo. De momento, no hay palabras. De momento, me sacude el llanto.  Un llanto imparable, aterrador, f rente al velador de un café cualquiera.  Entre hechos y fábulas aparece un carril minado.  Allí, el sufrimiento retuerce cualquier sueño.  Lo vivido son pedazos que lo contado esparce al horizonte.  No hay refugio: l a identidad es una farsa, una casa  en obras, un ejercicio narrativo imposible de abordar en línea recta.  Tres novelas y una sola historia. Una obra donde el dolor es la verdad permanente sostenida por cuadernos llenos de mentiras. Escritos por unos niños,  una autora,  unos hombres que recosen sus heridas hasta la locura, hasta el día en que descubren que podrán volver a estar juntos, lanzarse al tren, pues «no...

L. Trotski: Mis Peripecias en España

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  Lev Trotski: Mis Peripecias en España. Reino de Cordelia. Traducción de Andrés Nin. Prólogo de José Esteban. Ilustraciones de K. Rotova. Su apellido era Bronstein y su sobrenombre “La Pluma”, por su voracidad lectora y aptitud para el ejercicio literario. Trotski llegó luego, tras pasar por la cárcel de Ordesa, en su Ucrania natal. Lo tomó prestado de uno de sus centinelas. Prisión, persecución y destierro fueron inherentes a su vida (1879-1940) . De sus dos exilios siberianos escapó en trineos y carros. De la Cárcel Modelo de Madrid fue liberado administrativamente . En Coyoacán sobrevivió a cuatrocientos disparos lanzados sobre su dormitorio, pero el piolet de Ramón Mercader le perforó el cráneo. Trotski fue expulsado de Francia en plena I Guerra Mundial. Su destino impuesto fue España, adonde llegó a finales de 1916. Pasaría aquí dos meses desconcertantes, sin entender el idioma, ignorando casi todo sobre el país (excepto a Cervantes), vigilado y encarcelado e...

E. Wharton: Construir una novela

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Edith Wharton: Construir una novela . José J. de Olañeta, Editor. Colección Centellas. Traducción de Agustín López Tobajas y María Tabuyo. Hablamos de una obra enana: apenas 150 páginas en 14x9x1 centímetros. Me gusta que un libro quepa en un bolsillo, poder camuflar el acto de leer. En mi primer empleo —becaria en una fábrica de automóviles— me descubrieron leyendo en el baño la Autobiografía de Darwin, de la minúscula Alianza Cien. No me renovaron el contrato. Sin embargo como especie tuve suerte: sobreviví a un trabajo soporífero y deshumanizador. Wharton analiza los tipos de novela y examina los principios que rigen su adecuada construcción. El tercer y último ensayo lo dedica a Marcel Proust, al que considera un genio mayor dentro del arte narrativo. Encuentro ridículo ampliar el resumen de una obra tan breve (aunque densa). Aquí, unas citas fuera de contexto: «Cualquiera que posea la capacidad de escribir realmente bien habitualmente lo sigue hacie...

I. Thays: Un lugar llamado Oreja de Perro

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Iván Thays: Un lugar llamado Oreja de Perro .  Anagrama. Un periodista frente a las aburridas palabras. Un pueblo perdido y golpeado. Un hijo muerto. El dolor abierto de una separación. Escribo con la garganta apretada.  Dónde ubicar las decisiones absurdas que tomamos.  De algún sitio remoto viene la mudez.  El desamor sin desamor nos lleva a l limbo de los muertos.   Romper por carta.   Romper a distancia.  Decir, hacer.  No saber qué.   Al fondo: el  penoso final, la nada punzante.  No volver a enfrentarte, no volverte a ver. Un lugar llamado Oreja...  es una obra   sobre el peso de la perra vida, ese  rottweiler que cae sobre los hombros.  Escenas impregnadas de llovizna.  Palas de tierra sobre un cadáver ya enterrado.  Tristeza dentro de la tristeza,  «un naufragio dentro de otro». L loras cuando te exprimen (cual esponja); pero cuando nada te estruja no derramas gota. ...

C. Peri Rossi: Playstation

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Cristina Peri Rossi: Playstation . Visor Libros. XXI Premio Fundación Loewe. La poesía es una relación clandestina, un cuarto secretamente visitado. [Inciso: Si leo poesía no soy capaz de escribir prosa (ni verso)]. Abro, por fin, tres volúmenes esperados durante meses: Habitaciones privadas (Menos cuarto), Poesía Reunida (Lumen) y Playstation . Tres libreros en tres ciudades distintas me ayudaron. Libreros: doctores que prescriben lecturas a cambio de poco dinero. Sorna. Ironía. Humor. Lucidez. Peri Rossi escribe sin miedos ni tapujos (qué otro modo hay de escribir: no sé). Sus palabras: empuje sensual y vigoroso,  cópula alegre,  aluvión de oxitocina. Oxitocina: molécula afrodisíaca o del amor; relacionada con los patrones sexuales, actúa como neurotransmisor en el cerebro. Fuente: Wikipedia. Ella dice escribir para que la gente la quiera. Mi caso debe ser pedestre: me hago adicta a sus fisuras, no logro leerla sin amarla: «Podría escribir los versos...

M. Van Zonneveld: No

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Mieke Van Zonneveld: No .  Traducción propia con el permiso de la autora. No , elegido mejor poema del año escrito en lengua neerlandesa  en el Turing Gedichten Wedstrijd 2013 . Al certamen se presentaron casi diez mil obras . Va por su 5.ª edición.  Van Zonneveld (1989)  es la primera mujer que logra el premio.  Un texto hecho de esquirlas y asperezas que rascan sin clemencia.   El poema original se puede leer aquí .      No A veces era una vacilación. Un niño en la playa que iba lavando con su cubo. Yo decía no estoy sucio pero gracias igualmente. Y él: sí te has manchado, hay arena por todas partes. Al despertar me sentía miserable. En mis trayectos jamás una señal pero en mis sueños se tornan multitudes. Cuando era joven no me preocupaba, seguía la tentación y ella no ha vuelto a traerme a casa. No hay en el mundo paz alguna, ningún padre que espere mi regreso, no hay en el mundo paz alg...

H. Abad Faciolince: El olvido que seremos

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Héctor Abad Faciolince: El olvido que seremos . Seix Barral. Colección Booket. Llegué a Santiago de Cali cuando Colombia aún era «el país más violento del mundo». El cártel de la ciudad se hallaba recién decapitado. Era mi primer viaje a América. No iba a hacer turismo. A mi alrededor: belleza, salsa, habla dulce, vida exuberante. Dentro de mí: los terrores y sombras de siempre. Fueron seis semanas felices. Ocupaba la presidencia Ernesto Samper. En 1987, Héctor Abad Gómez, profesor universitario jubilado y activo defensor de los derechos humanos, fue asesinado en Medellín. Una muerte más dentro del huracán imparable de crímenes que sacudía el país por todos los costados, y en el que estaban implicados gobierno, ejército, paramilitares, guerrilleros y matones al paso. No era la primera desgracia en la familia Abad. Tiempo atrás había fallecido de cáncer de piel una de las cinco hermanas del autor, Marta. Tenía dieciséis años. A partir de entonces, «la vida no es otra cosa...