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K. Linazasoro: Versus

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Karlos Linazasoro: Versus. Jekyll & Jill, 2018. Versus contra Versus «¿Pero dónde está Versus? ¿En qué grados, en qué legua, en qué nada azul y loca que no tiene final?». Querido Versus, luz de mi vida, fuego de mis entrañas . Nabokov y El hombre que amaba a las islas ( D.H. Lawrence ) nos hicieron pensar en ti, en tu isla, en tus ansias, en tu sufrimiento, en la condición humana, aunque la conexión con esas obras pueda quedar en entredicho, como todo en los pliegues de nuestra naturaleza, de la que tú eres parte todavía, a pesar de encontrarte perdido entre mares incógnitos. En esta carta te llamaremos Versus, Versus a secas, sin bastardilla ni florituras, pues no vemos manera de separar título y protagonista, arrojados como estáis el uno en brazos del otro (y bien que hacéis). ¿Cómo empezar? ¿Qué decir de ti, Versus, y presentarte ante otros? Habitas una isla desierta, pequeña, con su palmera única en el centro, oculto tras una portada (estampa de a...

A. Lun: Los palimpsestos

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Aleksandra Lun: Los palimpsestos.   Editorial Minúscula, 2015. Anomalías «Me llamo Czesław Przęśnicki, soy un miserable inmigrante de Europa del Este y un escritor fracasado, hace tiempo que no mantengo relaciones sexuales y estoy ingresado en un manicomio de Bélgica, un país que lleva un año sin gobierno». Es el comienzo de Los palimpsestos , primera novela de Aleksandra Lun (Gliwice, Polonia, 1979),   publicada en 2015 por Minúscula y clasificada por la propia editorial como «un libro fascinantemente anómalo». Una de sus anomalías es haber sido escrita en español, una lengua no materna para la autora. Lun lo explica de este modo para Las Críticas : «Yo nunca he tomado la decisión de escribir en español porque es algo que me resulta natural. Cuando escribo escucho una voz y esa voz me habla en español. Traducirla al polaco o a cualquier otro idioma de los que hablo sería doble trabajo». Lun se suma así al raro círculo de autores aquejados por el m...

Balance 2018

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Comencé el año con El papel pintado de amarillo , de Charlotte Perkins Gilman y lo termino con Cálculo de estructuras , de Joan Margarit. En medio, noventa libros leídos, algunos de ellos microcriticados y otros muchos a la espera de su juicio, que a ciencia cierta jamás sé si llegará. Solo en dos ocasiones (en 2014 y en 2016 ) publiqué “listas de mejores lecturas”. Tampoco este año caerá ese higo. Sí la breva, sin embargo, de un par de atragantados: títulos cuyos prólogos —en alguno de los casos— me parecieron superiores a su contenido, y cuya lectura, a mi pesar, terminé llevando a cabo a saltos. Fueron estos: Lolita , de V. Nabokov. Tiempo de silencio , de L. Martín-Santos. Deseo que venga el diablo , de M. MacLane. Divorcio en el aire , de G. Torné. Y un Agatha Christie al que me acerqué ingenuamente con vieja nostalgia. Nunca más. Feliz Año.  «Cuando hablan de destino o providencia, lo que los clásicos quieren decir es que, cuando el aza...

E. Halfon: Saturno

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Eduardo Halfon: Saturno. Jekyll & Jill, 2017. Un insecto mancha la noche preludio del día. «En toda tiranía, el pueblo llega a rebelarse». Temo romper el hechizo pero queda decir: hijo devora a padre, lo increpa, lo pisotea, lo deja sin nombre, le lanza su hatillo de afrentas. La historia sabida: una secuencia imparable de desgracia. Ausencias y muertes pasadas conducen a muertes futuras. Progenitores que marcan a fuego las vidas de sus hijos. Mann, Plath, Hemingway... Lo cuenta muy bien Halfon en esta breve novela, primera obra suya. El original data de 2003. La edición presente ha sido concebida desde un profundo ardor estético. «Yo también, padre, pienso continuamente en el suicidio». Por qué se suicidan tantos escritores, mamá, los autores de estos libros que tú lees y yo rechazo. Por qué te entregas a ellos incluso cuando estoy contigo. Competimos a muerte, ¿lo ves? Pero no importa qué haga, ellos vencen. Te conquistan. Ocupan tu tiem...

R. Acquaroni: La casa grande

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Rosana Acquaroni: La casa grande. Bartleby Editores, 2018. Utrecht, mitad de noviembre. La autora llega temprano y trabaja hasta acabada la tarde. La corriente de su poemario inunda un local cercano al Domtoren . El oído, alerta (quién sabe qué se manifestó antes: la palabra o la música). Acogida y memoria templan la sala. La hija habla . Una ola sensible prende. «A Manuela Muñoz, mi madre». Una madre que decía: «De la obediencia no se sale indemne» . O «Me ataron con correas y me apagaron la luz». La hija no es víctima, es testigo, aunque esa posición no esté exenta de dolor. Su mirada guarda el pasado y regresa cuando el tiempo ha dado su salto requerido. Construye entonces La casa grande . Para dar abrigo a la madre, a la memoria de la madre. A la vida previa a la hija. Al encierro sufrido en un periodo poco amable con las mujeres. El primer verso hace de título en cada poema. Versos-matriz, uterinos, dispuestos a blandir las hojas necesarias para contar lo que ...

M. Waltari: Estas cosas jamás suceden

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* Texto publicado en la revista Estado Crítico: http://www.criticoestado.es/esto-pasa-claro-que-pasa/ Esto pasa, claro que pasa «Estaba preparado para partir. Cansado de todo lo que había considerado suyo, tan cansado que un viaje a cualquier parte significaba para él lo que la libertad para un prisionero». Solo hay dos formas de huir de una vida de mierda: o evadirse (y echar fardos al mulo), o librarse de todo y dejar esa vida atrás. Será por eso —porque todos en algún momento buscamos esa huida: la evasión liberadora, la fuga feliz— que uno reconoce de inmediato el estado en que se encuentran los personajes de Estas cosas jamás suceden . Celebramos su suerte y sus decisiones, ese dejarse arrastrar por las inesperadas circunstancias. Y anhelamos ciegamente su brutal tabula rasa : prescindir de nombre, hogar, patria, objetivo. Despachar pesos muertos —importa todo un carajo—. Liberación, liberación, liberación . En vísperas de la II Guerra Mundial, en algún pun...

S. García Clemente: Mirar de reojo

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Sergio García Clemente: Mirar de reojo . Cuadernos del Vigía, 2017. «No hay amor más ciego que el amor propio». Aforismos: palabras-piedra, perturbadoras de la corriente de aire. Cinco por página —cinco almuerzos al día—. Luego la noche. El desliz de la hoja. Y de camino: la parada obligada del humor. Mirar de reojo: captar lo que queda, ver sin querer. S edimento inconcluso de lo breve. To be revisited : «Hay pocos placeres distintos al alivio». «De algunos sueños cumplidos daríamos lo que fuera por despertar». «La infelicidad también está hecha de pequeñas cosas». «¿Cambiar de vida? Zapatos nuevos sobre las mismas huellas». «Nada nos engrandece más que lo que nos reduce al absurdo». ___________________ Sergio García Clemente (Santa Cruz de Tenerife, 1974) ha publicado poemas y aforismos en distintas revistas digitales y libros colectivos. En 2013, con Dar que pensar (Cuadernos del Vigía, 2014), obtuvo el I Premio Internacional José Ber...