Entradas

Z. Fitzgerald: La vida moderna

Imagen
El precio de la modernidad No todos los libros son cualquier libro. Llegó de Granada nuevo, plastificado, con su portada rugosa, la insignia editorial elegantemente camuflada (descubran ustedes dónde) y un olor por el que merece la pena sentirse en trance por un rato. Zelda Sayre murió a los cuarenta y siete años durante el incendio del último hospital mental —de los varios— que habitó. Había nacido en Alabama en 1900. Fue bailarina, pintora, escritora y toda una celebridad de los felices 20 («la primera flapper de Estados Unidos, la denominó su marido). Ingeniosa, rebelde, desinhibida, hiperactiva, disciplinada… Los que la conocieron decían que se expresaba con la naturalidad de un niño. Se casó con Scott Fitzgerald , con quien pasó quince años viviendo en hoteles. Ambos, Zelda y Scott, parecieron sucumbir a la vorágine desatada por su fama y sus talentos. El alcohol y los desequilibrios los destruyeron. Como escritora, Zelda publicó una única novela ( Save Me The ...

J. Saucier: Y llovieron pájaros

Imagen
Sobre morir y vivir «Esta es la historia de tres ancianos que eligieron desaparecer en el bosque, de tres seres prendados de libertad». Tenemos que desplazarnos al Canadá reciente y penetrar en su profunda naturaleza. Llegar a una zona aislada y semiinvisible, habitada por quien decidió huir y apartarse, con todas las consecuencias, de su vida anterior. Son Charlie, Tom y Ted. Ted acaba de morir y deja su cabaña llena de pinturas. Las edades de los tres juntos suman casi trescientos años. Bruno y Steve, mucho más jóvenes, rondan el lugar y les echan una mano. A ese enclave llega la fotógrafa . Remata el cuadro la gran sorpresa : Marie-Desneige, viejecita que transforma las vidas de todos, capaz de ver lo que los demás no pueden. Cada uno de los protagonistas cargó sus menhires: el alcohol, la pérdida, el desamor, el encierro. Milagrosamente, en su último trecho vital encuentran con quien apurar el presente a su manera, formando la comunidad del lago y tomando ...

C. Lamarche: La memoria del aire

Imagen
Lo que explota La memoria del aire fue el segundo título de Tránsito, editorial nacida en 2018 y que, golpe a golpe, está lanzando ante nuestros ojos un catálogo personalísimo y de notable interés. Fue asimismo la primera obra de Lamarche (poeta y novelista francófona) traducida al español, aunque hemos oído que Nórdica publicará este 2020 El día del perro . Dos partes perfectamente engarzadas componen este poético —y duro— relato autobiográfico. La primera, la historia de un brazo amoratado, se estructura en dieciséis piezas breves. La segunda, algo menos extensa, es la historia de una violación; una violación previa al cárdeno brazo. Uno de los valores de este texto, reflexivo e indagador, a ratos onírico, reside en la presencia de lo que no puede explicarse. Ese aire destacado en el título, y que opera como fiel testigo de lo impalpable (aunque real): «La memoria del aire conserva todos nuestros gestos, todas nuestras palabras y hasta los gestos y las palabra...

Ubicación: 2020

Imagen
Terminé 2019 con varias buenas lecturas, ninguna obra gigante y bastante letra que me dejó indiferente. Con 2020 a 15 de enero, me abstengo de presentar ya albarán alguno de libros leídos. Prefiero, si me lo permiten, compartir una porción de textos por venir en este año entrante todavía. Una nota de primeras intenciones y adquisiciones. Mal que bien, abren el camino. Theodor Kallifatides: Otra vida por vivir. Caroline Lamarche: La memoria del aire. Vigdis Hjorth: La herencia. Yuri Herrera: Diez planetas. Idea Vilariño: Poesía completa. Agota Kristof: La hora gris y otras obras ; El monstruo y otras obras. Marina Perezagua: Seis formas de morir en Texas. Elisa Ferrer: Temporada de avispas. Enrique Gavilán: Cuando ya no puedes más. Elena Fortún: Lo que cuentan los niños. Miguel de Unamuno: Niebla. Fernando Colina: Sobre la locura. Sanmao: Diarios del Sáhara. Anne Carson: Hombres en sus horas libres. Elena Garro: Cristales de tiempo. Sergio...

E. Roca Barea: 6 relatos ejemplares 6

Imagen
Ópticas «Ninguno ve el mundo más allá de su propia ciénaga». No he leído, aunque me gustaría, Imperiofobia y leyenda negra , de María Elvira Roca Barea , la autora que hoy aquí nos trae, y que Siruela publicó en 2016. Tampoco Fracasología , el ensayo más reciente de esta misma autora, galardonado con el Premio Espasa 2019. Siento escasas simpatías hacia Lutero (a la biografía sobre Erasmo de Stefan Zweig les remito), y cualquiera que haya leído Historia y verdad de Adam Schaff sabe cuán difícil resulta integrar y examinar, con mínimo rigor, las distintas voces en torno a un asunto. Roca Barea, licenciada en Filologías Clásica e Hispánica y doctora en este campo por la Universidad de Málaga, ha destacado durante los últimos años como articulista, conferenciante e investigadora. Muchos ojos críticos se le han echado encima, cosa que ella seguramente presagiaba, pues toda nueva luz arrojada sobre tierra firme escuece. Polémicas aparte, y aunque inspirado...

M. Desbordes: El vestido azul

Imagen
Romper lo roto Necesito librarme de la inquietud y congoja que me ha provocado la lectura de esta obra. Puede que incluso sea el motivo principal de esta reseña. Que no te dé la vida todo aquello que eres capaz de soportar . Que no se te acumulen las desgracias. Michèle Desbordes (1940-2006), escritora francesa poco traducida aún al castellano, da forma, a través de un exquisito yo abstracto, al más recóndito interior de Camille Claudel . Camille (1864-1943), «pequeña y menuda, con aquella belleza de la que todo el mundo hablaba» y Paul Claudel (1868-1955), aquel alma tan parecida a la suya y que tendrá una existencia tan diferente, fueron hermanos. Él sería el único familiar que la visitaría —cada vez más espaciadamente— en los sanatorios en los que fue encerrada de por vida (Cille-Évrard primero, luego Montdevergues). De todas las miserias posibles, Camille padeció una generosa porción. La compenetración que sentían Camille y Paul en la infancia —y que con...

H. Peeters: Malva

Imagen
El limbo y el dolor «Yo soy aquello que nadie desea recordar y en ello reside precisamente la razón de mi existencia: recordarle a todo el mundo la posibilidad de que algo salga mal». Es la primera vez que reseño dos veces un mismo libro. Si lo hago es porque no estoy segura de este último dato. Autora y título coinciden; la lengua y la fecha de edición, no. Leí Malva en 2015, cuando se publicó en neerlandés , su lengua original, y esa lectura fue, ante todo, una inquietante experiencia lírica. Más allá de lo narrado —el abandono por parte de Neruda de su única y enferma hija—, aquello era una caída por rápidos incómodos de creatividad desbordante, puro hechizo lingüístico. El qué, el cómo y el cuándo en perfecta simbiosis. Un bofetón estético bien dado por la mano de una de las mejores poetas neerlandesas actuales, Hagar Peeters. (Informo del título de su último poemario: El escritor es una madre sola , 2019). Al abrir Malva en español no sabía, por tanto,...