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Andanzas: Don Quijote de Manhattan

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Marina Perezagua: Don Quijote de Manhattan (Testamento yankee). Los libros del lince/Lince Ediciones. Perezagua nació en Sevilla y vive en Nueva York, escenario de esta historia que transcurre en «la más salvaje selva: Manhattan». En los últimos años ha publicado dos libros de relatos ( Criaturas abisales , Leche ) y la novela Yoro (premio Sor Juana Inés de la Cruz 2016), todos ellos con Los libros del lince. Don Quijote y Sancho, emergidos sin que importe cómo en el siglo XXI, transitan por la ciudad de los rascacielos con La Biblia , sus galas antiguas (modernizadas primero, luego reducidas a puros cueros) y el zurrón de ideales que el Caballero de la Triste Figura y su escudero portaban ya en tiempos de Cervantes. Febreros al cierzo. Caballo Blanco (Pamplona) La joven Dulcinea la reemplaza Perezagua sabiamente por Marcela, aquella pastora bella y libre del relato cervantino, convertida aquí, en la ciudad donde todo es posible, en la Torre de la Lib...

A. Kristof: No importa

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Agota Kristof: No importa. El Aleph Editores. Traducción de Julieta Carmona Lombardo. «Afuera, en el exterior, no había nada. Gritos, estrellas, y nada más.   Y todo aquello era descolorido como una bofetada». Para conseguir estos cuentos tuve que hacerme socia de una biblioteca en mi lejana ciudad natal y desplazarme a un pueblo de sus alrededores. —Busco No importa , de Agota Kristof. No lo encuentro en la sala. ¿Lo tienen? —Sí que está. Pero hay que bajarlo del parnaso. —¿Del parnaso? —Del piso superior. Ahora se lo traigo. Escribir sobre esta autora resulta más fácil que muchas otras cosas, como por ejemplo, conducir o educar hijos. No importa reúne veintiséis relatos de Kristof (1935-2011). Fueron publicados por El Aleph en 2008 y no han vuelto a editarse, lo cual es una lástima. Kristof, invariablemente, parece divertirse. En sus páginas todo está permitido. El lector se expone —desde el inicio y como en la vida— a la posibilidad...

H. G. Navarro: La vuelta al día

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Hipólito G. Navarro: La vuelta al día. Páginas de Espuma. Prólogo del autor.   Hay veces en las que una no quisiera escribir texto alguno sobre libro ninguno sino abrazar a su autor, como es el caso; y expresar, con una mirada, aquello que tan torpemente adquiere forma de palabras. Cada mochuelo a su olivo, cada pájaro a su nido, cada sardina a su mar. En el frío del invierno, me arrimé a este braserillo —de páginas de picón—. Con un mantón claro avivé su fuego. De su lumbre escaparon paisajes, héroes, glorias y memorias . También alguna intrépida «nota azul». Se escribe desde lo que se es, desde donde se está, con lo que se tiene. Que la literatura encuentre luego su puente. M áscara sin máscaras, La vuelta al día es brasero, camilla y faldón. Escribir es jugar con las piedras (y peñas) del camino. Voltearlas. Empujarlas. Asestarles pequeños puntapiés. Salvo para unos pocos, no hay pureza ni virginidad en el acto creativo. Una primera vez no se ...

C. Peri Rossi: Las replicantes

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Cristina Peri Rossi: Las replicantes . Ediciones Cálamo. «Nadie sale de la guerra / ni del amor / ilesa». Si algo me gusta de la lengua española son sus vitales sonoridades. Cristina Peri Rossi fue mi mundo descubierto después de la universidad, en un curso sobre escritoras en lengua castellana cuyos apuntes aún conservo . Recuerdo una intuición (su rumor) en el oído: «Percibe, ábrete, escucha; no será una escritora más —alguien más— ; querrás leer su obra entera; cambiará tu interior como no imaginas».   Decir cuántas vueltas da la vida sería pisar sitio falso —por común—. L o común no existe. Mejoremos la expresión : empujones insólitos, mordeduras inesperadas, cortes en carne viva. Las replicantes son poemas enlazados con amor verdadero: cavando tragedia y ventura, formando túneles hacia el deseo, el recuerdo, el entorno, la réplica, la ausencia. Poemas hondos y directos: tanta vida duele, nos duele. En la otra cara: la ironía, el h...

Andanzas: Tsvietáieva y Kristof

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Si pudiera cambiarme las piernas, una pasaría a llamarse Marina Tsvietáieva y la otra Agota Kristof. Sobre ellas —con ellas, solo con ellas— caminaría. En mí están, ¡pero no como piernas!: como literatura leída. Quieta me quedo. Mi instinto escarba en la nieve. La razón —sus preguntas—: ¿Hay día libre de noche?

S. Márai: El último encuentro

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Sándor Márai: El último encuentro. Salamandra. Traducción de Judit Xantus Szarvas. Hay dos o tres verdades que a veces me rompen el sueño. Miro y escruto sus caras. Pongo a salvo mi mejilla. Cambio de lado mi yo. El peso de esas verdades produce palpitaciones de onda larga. Para qué sirve todo esto —para qué sirve la verdad—. Quisiéramos explicaciones, sensatos sentidos, historias con su principio y su fin.  Pero no están. Sándor Márai (1900-1989) nació en Kassa, ciudad húngara  perteneciente a la actual Eslovaquia. Exiliado en Europa y emigrado a EEUU después de la II Guerra Mundial, fue uno de los autores centroeuropeos más destacados de su tiempo. Su obra estuvo prohibida en Hungría durante el régimen comunista. Se quitó la vida poco antes de la caída del muro de Berlín. «Quiero la verdad, y la verdad ya no son para mí los hechos polvorientos». Después de cuarenta y un años, atados por una hebra que levanta la testa como reptil al ataque, dos viejos amigos ...

Jesús Carrasco: La palabra justa

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Tiendo a distanciarme de quienes hablan mal y mucho. De los gárrulos, de los palabreros, de aquellos que nunca dudan. De algún modo —de muchos— es una cualidad que se percibe en la escritura. No creo que un charlatán de feria logre escribir nunca nada bueno. Quedará atrapado en su plumaje de loro y podredumbre verbal. A finales de 2016, el Instituto Cervantes de Utrecht recibió la visita de Jesús Carrasco. El autor de Intemperie (Seix Barral, 2013) charló con un amplio grupo de lectores sobre La tierra que pisamos , su última obra publicada. Con sencillez, sin altanería, mantuvo una conversación en la que habrían cabido más preguntas, lo que siempre es buena señal. Tras el encuentro con el público, el autor respondió a nueve de esas preguntas silenciadas durante el acto. Aquí mis muchas gracias por su gentileza y colaboración. Detrás de una primera obra publicada hubo siempre un escritor previo. ¿Cómo era el Jesús Carrasco anterior a Intemperie ? Primero, c...