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M. Mayoral: La única mujer en el mundo

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Marina Mayoral: La única mujer en el mundo. Edhasa, 2019. Tejidos por el deseo «Ahora tengo todo lo que deseo, más de lo que nunca me atreví a desear. Y no tengo miedo a perderlo». Recuerdo a Marina Mayoral igual que recuerdo mi cuerpo, mi cuerpo y sus ansias, a los veinte años, cuando comencé a leerla, sumergiéndome en su literatura con ardor parejo al de quien se baña en el Jordán. Eran otros tiempos, a finales del siglo anterior, con menos vidas vividas, con menos deseos colmados, y un horizonte joven, ingenuo, en el que ni la imaginación más desatada podía, ni por asomo, presentir el futuro. Marina Mayoral hablaba y escribía con serenidad, desde un pazo sabio, sensual, bellísimo, sensible. Desde un estado reconocedor de nuestras constantes vitales , esas que tan dignamente traicionan los asideros de nuestra materia, por suerte para todos. En La única mujer en el mundo , la autora, nacida en Mondoñedo (Galicia), vuelve a Brétema, lugar perenne de sus n...

E. Pardo Bazán: Cuentos trágicos

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Los cuentos de doña Emilia La primera pregunta que me hago es cómo marcar un libro de páginas negras. Me llevó a comprarlo la atracción fatal: qué mejor acompañante que un pigmento aciago para los cuentos trágicos de doña Emilia. Pardo Bazán (1851-1921) escribió más de quinientas narraciones cortas, siendo este su último volumen de relatos publicado en vida. Veintisiete textos de igualada extensión imbuidos de cierto terror, hado y romanticismo. «Mi impresión fue violenta, honda; difícilmente sabría definirla, porque creo que hay sobradas cosas fuera de todo análisis racional». «Hay en la vida cosas así, que nadie logra nunca poner en claro, aunque las vea muy de cerca y tenga, al parecer, los medios para enterarse». La fuerza del destino establece el tono basal de cada historia. El azar espera en una esquina silenciosa, y salta y muerde yugulares sin distinción de tegumento. Nada vuelve a ser lo mismo después de ese paso en falso o ese hecho inesperado. Ni siquie...

J. Gracia Armendáriz: Diario del hombre pálido & Piel roja

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Juan Gracia Armendáriz: Diario del hombre pálido & Piel roja . Demipage, 2010 & 2012. «Uno no puede abrirse el vientre a fin de que las palabras broten como vísceras humeantes. Sería una falta de respeto». Llevo dos libros siendo enferma renal, participando del desdoblamiento vital que permite la literatura (el irrepetible Mercury decía depender del exceso, que no es sino otra forma de desdoblamiento). He vivido cientos de horas conectada a una máquina de hemodiálisis, viajando de Madrid a Pamplona y de Pamplona a Madrid, leyendo sin tregua, esperando un riñón nuevo, escribiendo estos diarios. Diarios que son crónica y testimonio de un estado la mar de jodido. Diario del hombre pálido y Piel roja componen los tomos II y III de la «trilogía de la enfermedad» de Gracia Armendáriz, iniciada en 2008 con La línea Plimsoll . Desde su «situación de interinidad corporal », el autor nos presenta una patografía de la enfermedad nefrítica. A veces, la «bestia» del suf...

K. Linazasoro: Versus

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Karlos Linazasoro: Versus. Jekyll & Jill, 2018. Versus contra Versus «¿Pero dónde está Versus? ¿En qué grados, en qué legua, en qué nada azul y loca que no tiene final?». Querido Versus, luz de mi vida, fuego de mis entrañas . Nabokov y El hombre que amaba a las islas ( D.H. Lawrence ) nos hicieron pensar en ti, en tu isla, en tus ansias, en tu sufrimiento, en la condición humana, aunque la conexión con esas obras pueda quedar en entredicho, como todo en los pliegues de nuestra naturaleza, de la que tú eres parte todavía, a pesar de encontrarte perdido entre mares incógnitos. En esta carta te llamaremos Versus, Versus a secas, sin bastardilla ni florituras, pues no vemos manera de separar título y protagonista, arrojados como estáis el uno en brazos del otro (y bien que hacéis). ¿Cómo empezar? ¿Qué decir de ti, Versus, y presentarte ante otros? Habitas una isla desierta, pequeña, con su palmera única en el centro, oculto tras una portada (estampa de a...

A. Lun: Los palimpsestos

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Aleksandra Lun: Los palimpsestos.   Editorial Minúscula, 2015. Anomalías «Me llamo Czesław Przęśnicki, soy un miserable inmigrante de Europa del Este y un escritor fracasado, hace tiempo que no mantengo relaciones sexuales y estoy ingresado en un manicomio de Bélgica, un país que lleva un año sin gobierno». Es el comienzo de Los palimpsestos , primera novela de Aleksandra Lun (Gliwice, Polonia, 1979),   publicada en 2015 por Minúscula y clasificada por la propia editorial como «un libro fascinantemente anómalo». Una de sus anomalías es haber sido escrita en español, una lengua no materna para la autora. Lun lo explica de este modo para Las Críticas : «Yo nunca he tomado la decisión de escribir en español porque es algo que me resulta natural. Cuando escribo escucho una voz y esa voz me habla en español. Traducirla al polaco o a cualquier otro idioma de los que hablo sería doble trabajo». Lun se suma así al raro círculo de autores aquejados por el m...

Balance 2018

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Comencé el año con El papel pintado de amarillo , de Charlotte Perkins Gilman y lo termino con Cálculo de estructuras , de Joan Margarit. En medio, noventa libros leídos, algunos de ellos microcriticados y otros muchos a la espera de su juicio, que a ciencia cierta jamás sé si llegará. Solo en dos ocasiones (en 2014 y en 2016 ) publiqué “listas de mejores lecturas”. Tampoco este año caerá ese higo. Sí la breva, sin embargo, de un par de atragantados: títulos cuyos prólogos —en alguno de los casos— me parecieron superiores a su contenido, y cuya lectura, a mi pesar, terminé llevando a cabo a saltos. Fueron estos: Lolita , de V. Nabokov. Tiempo de silencio , de L. Martín-Santos. Deseo que venga el diablo , de M. MacLane. Divorcio en el aire , de G. Torné. Y un Agatha Christie al que me acerqué ingenuamente con vieja nostalgia. Nunca más. Feliz Año.  «Cuando hablan de destino o providencia, lo que los clásicos quieren decir es que, cuando el aza...

E. Halfon: Saturno

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Eduardo Halfon: Saturno. Jekyll & Jill, 2017. Un insecto mancha la noche preludio del día. «En toda tiranía, el pueblo llega a rebelarse». Temo romper el hechizo pero queda decir: hijo devora a padre, lo increpa, lo pisotea, lo deja sin nombre, le lanza su hatillo de afrentas. La historia sabida: una secuencia imparable de desgracia. Ausencias y muertes pasadas conducen a muertes futuras. Progenitores que marcan a fuego las vidas de sus hijos. Mann, Plath, Hemingway... Lo cuenta muy bien Halfon en esta breve novela, primera obra suya. El original data de 2003. La edición presente ha sido concebida desde un profundo ardor estético. «Yo también, padre, pienso continuamente en el suicidio». Por qué se suicidan tantos escritores, mamá, los autores de estos libros que tú lees y yo rechazo. Por qué te entregas a ellos incluso cuando estoy contigo. Competimos a muerte, ¿lo ves? Pero no importa qué haga, ellos vencen. Te conquistan. Ocupan tu tiem...