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V. Springora: El consentimiento

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  La resistencia   La distancia es clave en literatura, también cuando se escribe una crítica. En el prólogo de El consentimiento , Vanessa Springora (París, 1972) dice:   «Llevo muchos años dando vueltas en mi jaula, albergando sueños de asesinato y venganza. Hasta el día en que la solución se presenta ante mis ojos como una evidencia: atrapar al cazador en su propia trampa, encerrarlo en un libro».   Editora y cineasta francesa, El consentimiento , publicada en 2020 y traducida a veinte lenguas, es su primera novela. El cazador al que se refiere es el escritor Gabriel Matzneff (1936). La fama de este último no me interesa lo más mínimo. Sí confío en que, igual que Springora lleva hoy una vida feliz, él quede encerrado entre los barrotes de este libro.   Hay algo en esta obra que perturba, algo relacionado con la identidad —con lo vivido— más allá del yo lector. Remueve una zona incómoda, y resitúa experiencias demasiado ha...

T. Olson: Dime una adivinanza

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  Memento mori   Llevaba varias semanas sin abrir un libro de cuentos, en concreto desde la última incursión fallida frente a la Historia universal de Ali Smith .   Dime una adivinanza es el segundo título de Las afueras que pasa por mis manos. La editorial echó a rodar con exquisito gusto en 2017. No es justo comparar obras, pero la lectura previa de Como si existiese el perdón , de la argentina Mariana Travaccio (que recomiendo con entusiasmo) colocó un alto listón.   Tillie Olsen nació en Estados Unidos en 1912. Hija de activistas políticos rusos, destacó por su participación en el movimiento feminista y por dar voz, política y literariamente, a la clase obrera norteamericana. Falleció en 2007.   Entre sus obras, destacan Yonnondio: From the Thirties , novela iniciada en los años treinta y no publicada hasta 1974, el ensayo Silences (1978) o Dime una adivinanza (1961), volumen con «cuatro historias co...

P. Tena: Fin de semana

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Pasaje a los hechos   En una escena de la película Unfaithful ( Adrian Lyne , 2002), Olivier Martinez dice a Diane Lane : «Los errores no existen. Solo está lo que haces y lo que dejas de hacer».   Nos guste o no —y dejando de lado valoraciones morales—, lo que sí parece claro es que cada acción tiene su repercusión . Ninguna vida transcurre sin cambios de sentido o sacudidas inesperadas. Y poco hay de cierto en la frase nunca pasa nada . En lo que atañe a las relaciones de pareja, menos aún.   Luisa y Toni llevan juntos más de tres décadas. Tienen una hija. Vivieron en el Londres de los ochenta. De su época inglesa conservan, entre otras cosas, su amistad con los Douglas, a los que vuelven a ver transcurridos más de veinte años desde su regreso a Barcelona. Un fin de semana en el campo inglés y otro en el Ampurdán transformarán su realidad, defendida a cal y canto de amenazas a lo largo del tiempo.   Desde el principio se nos indica la postura ...

J. M. Jurado: Cuaresma

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  Hacia el todo del adentro   «Toda revelación ha de merecerse. [...] Merecer es haber hecho hueco».  Chantal Maillard, Husos (2006)   Son varios los autores que, tiempo cerca, han confluido en un áureo haz de lecturas: Christian Bobin , Pablo D’Ors , Chantal Maillard , José Mateos . Cada uno con su halo y con su música. Y todos, a la vez, volcando (des)interpretaciones sobre lo que creemos. Algunos ni siquiera necesitan pasear o moverse. Les basta la quietud de una silla para acercarse a lo esencial, brinde lo que brinde, traiga lo que traiga.   El misterio que nos rodea no deja de provocar estupores. Ante ellos, la palabra. Leer a José María Jurado no es nada fácil. Capas sutiles, una poética profunda, ecos de la lejanía más íntima. Sus textos se repliegan desde docenas de ángulos hasta enredarse en lo escondido. Podríamos llamarlo el entresijo , allá donde se ocultan los arcanos. Una invitación a sumergirse (a ungirse) por entero: pie, rodill...

E. O'Brien: La chica

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  La ría del horror    Tenemos a una autora consagrada nacida en Irlanda en 1930. Se llama Edna O’Brien . Inició su carrera con la aclamada novela Las chicas de campo (1960), primera parte de la trilogía compuesta además por La chica de ojos verdes (1962) y Chicas felizmente casadas (1964), publicadas en castellano por Errata naturae .   O’Brien, próxima a su noventa cumpleaños, emprende un nuevo proyecto de escritura. Su obra, que no ha evitado nunca pisar zonas inhóspitas, salta esta vez a la misma garganta del lobo. «Lo que deseaba de verdad era conocer a las chicas secuestradas por Boko Haram », comenta la autora. Recordamos que este grupo terrorista secuestró a 276 niñas en el asalto a una escuela de Chibok (Nigeria) en 2014. Y es allí, al mismo centro del terror, adonde viaja O’Brien, al parecer en más de una ocasión. Para recoger testimonios y escuchar el relato —plural— de atroces experiencias.   La crueldad es explícit...