1 de octubre de 2015

E. Martínez: Lenguaraz

Erika Martínez: Lenguaraz.
Pre-Textos.

Martes, 29 de septiembre. Recién iniciada la mañana, una notificación electrónica me acelera el ritmo cardiaco y lo mantiene elevado todo el día. 19.00 horas: estoy exhausta. Opto por no salir a correr. Los aforismos de Erika Martínez tal vez me tranquilicen en la cama. La inquietud siempre es producto de la razón, me digo-río. Ja. Suena tan cómico.

Erika Martínez bien podría llamarse Erika Láser, como las espadas de Star Wars. Con precisión metafísica y una brillantez que nunca desespera, esgrime su indómito ejercicio de la inteligencia. Apuntes en la misma retina. Hacha en punta. Trampantojo sin trampa.

Lenguaraz, dividido en cuatro partes: LA CONCENTRACIÓN, LAS CORREDORAS, LA RÁFAGA, HEMATOMAS, araña con humor y perspicacia el blanco de la duda y de lo cierto. Como hicieron con Confucio, me atrevo a recoger alguna de sus analectas:

«La literatura pone de nuestra parte al dolor».
«Soy lo que está al alcance de una mano».
«La razón no reduce las contradicciones, profundiza en ellas».
«Detrás de cada conclusión hay algo roto».

«Concisión, maldita abstinencia», afirma Martínez-Láser. Un libro de aforismos debería microcriticarse en un aforismo, pero solo consigo tener una buena noche. Miércoles, 30 de septiembre. Prevalece la pregunta primigenia: «¿Qué quiere el anzuelo?».

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Qué fue del anzuelo?

Leonor Ruiz Martínez dijo...

Continúa anudado a su deseo, creo.
Saludos,
Leonor