Al marcharme de Alcalá, pregunté a Don Miguel si, ya muerto, le
importaban algo sus huesos. Esperé largo rato. La estatua no respondió.
Interpreté su silencio como un “a preguntas
necias, oídos sordos”.
Carmen Camacho: La mujer de enfrente . Maclein y Parker, 2023. Obra plástica de Pepe Benavent. «Mujer de enfrente no hay más que todas». La mujer de enfrente me acompaña al bosque en un ataque de soledad (¿qué hacen otros ante un zas de soledad?). Verde corazón, corazón verde. Día claro y ampuloso. Paseantes gritan a sus perros y hablan vete tú a saber con quién por sus audífonos. A ninguno parece inquietarle perturbar la primavera o el murmullo del viento. Me acomodo sobre un tronco y abro, por fin, mi libro-tendedero. Como ropas al aire, esparzo por el texto la palabra « mooi» (en neerlandés, bello). La mujer de enfrente me acompaña cuando aparco mi bici en la estación de tren. El piano del vestíbulo mistifica la mañana. El intérprete: un sintecho diminuto, encorvado, viejo. Con su carrito de súper. Con su atención entregada al tecleo de sus dedos. Cuánta soledad irradiamos, a ratos, todos ...
Entrevisté a Cristina Peri Rossi el pasado febrero en Barcelona. Con su último libro de relatos como música de fondo ( Los amores equivocados , Menoscuarto), hablamos sobre el amor y el deseo. Este es el resultado. Cristina Peri Rossi: «El amor es una quemadura». «No hay mejor marido que una mujer». «Nada sabemos de los seres que amamos, salvo la necesidad de su presencia». ( La nave de los locos , 1984) Barcelona, final del invierno, casa de la autora. Entro con patas de mosquito (y la sangre llena de sangre). Sé que estoy ante una escritora inmensa. Me reciben la naturalidad, la generosidad, el saber y el genio innato. Cuenta su amiga Lil que en el pasado Cristina utilizaba tres máquinas de escribir a la vez: en una escribía poesía, en otra novela, en otra cuentos, tal vez ensayos. Nació en Montevideo en 1942 y se exilió en 1972, sabiéndose objetivo marcado por la dictadura uruguaya. Su obra es inconmensurable y difícil de catalogar: el lirismo más pr...
Cercanía en Madrid La biografía de Juan Gracia Armendáriz (Pamplona, 1965) aloja un vasto haz de logros, experiencias y luchas vitales. Escritor, periodista, exprofesor universitario, lector, músico a ratos… Muchos zapatos lo calzan, aunque la literatura sea, probablemente, la piedra presente en todos ellos. Entre otros géneros, ha cultivado la narración breve en Cuentos de la frontera, Queridos desconocidos y Cuentos del Jíbaro . Las novelas La línea Plimsoll , Diario de un hombre pálido y Piel roja componen la Trilogía de la enfermedad . La Pecera , su última obra (2015), sumerge al lector en el veraz infierno de un alcohólico. El encuentro se produce en la plaza Mayor de Madrid, donde buscamos refugio —hace frío— y algo que tomar en uno de sus bares. Habituada a la penumbra holandesa, me choca la recia iluminación interior de las tabernas patrias: no hay dónde esconderse bajo esta luz potente, como de cocina de casa. Me pregunto si esa c...
Pedazos de carne viva ¿Cómo se vuelve, se viaja, a la infancia? ¿Cómo se rescata? ¿Qué se hace para limpiar de olvido los rincones polvorientos? ¿Hay una memoria fija, inamovible, de lo ocurrido? ¿O se trata solo de ecos inseguros? ¿Qué orienta la luz que posamos sobre el recuerdo —íntimo, nítido, intransferible— de las cosas? Reconozco ser torpe evocando. Y sin embargo —quise decir: a la vez— siento que nada se pierde en el camino. Que cada risco, peña y grano de arena los recoge el presente, extendiéndolos hacia el futuro. Aquello en lo que nos hemos convertido —cuerpo, voz, belleza, miedos— surge en su totalidad de lo que fuimos. Sin que extraviemos un solo fragmento, una sola partícula. En el crecer, no hay desechos. Hablar de escritoras que queremos exige distanciarse de ellas sin olvidar adónde se quiere llegar, siendo esto —el destino de un texto— algo que se descubre, en mi caso, conforme se escribe. Si por conocer una obra literaria entendemo...
Reparar el nido Aves del paraíso llega por correo ordinario desde Salamanca, ciudad donde la obra también fue impresa. Es el primer título que leo de la autora, de la que recuerdo la hospitalidad de una noche en su casa y un gato al que le tuve mucho miedo. Leo en el suelo. Desde el césped, sube al libro una araña que observo campar a sus anchas, pasear por la página, posarse sobre los dibujos y descolgarse al rato, medio saludando, ella sola, como si hubiera concluido lo que vino a hacer aquí, quién sabe qué faena. Desde el inicio se respira la desnudez del lenguaje, elemento clave en esta historia dura, intrigante, portadora de un severo peso. Algo debe descubrirse y encontrarse. Algo que tiene que ver con lo no dicho, con lo no hecho, con lo que uno ha empujado al interior de uno mismo con el talón del zapato, hasta esconderlo o hacerlo trizas igual que pisoteamos el erizo de las castañas. Esta última imagen se repite con mesurada insistencia a lo largo del...
* Texto publicado en el periódico El País . Alejandra Serna Reques Poco sabemos de cuidadoras, limpiadoras, criadas. Alejandra Serna Reques fue niñera de Malva, la hija de Neruda y María Hagenaar, en la Casa de las Flores de Madrid. De paseo por el barrio de Argüelles, Alejandra le decía a su hija: “En esta casa cuidé de una niña muy enferma, hija de un intelectual muy importante”. Es Víctor, sobrino de Alejandra, quien da fe de esta historia, de la que sin embargo no queda prueba gráfica: entre 1934 y 1936, su tía fue niñera de Malva, la hija de Neruda y María Hagenaar , en la Casa de las Flores de Madrid. Entrando por Princesa, la Casa de las Flores ocupa una manzana completa enmarcada por las calles Hilarión Eslava (en su número 7 murió Pérez Galdós) y Rodríguez San Pedro. Es un inmueble de interior ajardinado, varios portales y doscientas ochenta y ocho viviendas, diseñado en 1931 por Secundino Zuaz...
John Maxwell Coetzee: De kinderjaren van Jezus . Cossee. Traducción de Peter Bergsma. Coetzee quiso que su última novela se publicara primero en traducción al neerlandés. La historia transcurre en un país hispanohablante indefinido (se mencionan lugares de Chile, Bolivia, Venezuela… incluso de Suecia) al que desde un campo de refugiados llegan Simón, un hombre adulto, y David, un niño de cinco años a cuya madre biológica ellos buscan. Dos aclaraciones: 1) Coetzee es un escritor al que admiro; poder anticipar la lectura de su nueva obra me pareció una circunstancia dichosa. 2) Suelo redactar estas microcríticas sin leer reseñas previas, guiándome, digamos, por una intuición racional que evite en lo posible influencias ajenas. Sin embargo esta vez no ha sido así. He leído toda la información disponible —en neerlandés, en inglés, incluso en afrikáans— sobre la obra. He leído también Aquí y ahora (Anagrama & Mondadori), buscando en la correspondencia ...
Ana Rossetti: Deudas contraídas . La Bella Varsovia. «Lo que está frente a mí no es sino la visión virtual de un mundo extraño; y yo no soy sino un clamor más que se une al coro de farsantes. / O de ingenuos». Libros como este demuestran —de nuevo— que la poesía expresa sobre cualquier otra forma literaria el llanto del mundo y sus heroicidades. No hay lenguaje que iguale su fuerza. Tal vez surgiera de lo inenarrable. Rossetti presenta en Deudas contraídas un poemario del que brotan dolorosas evidencias actuales: desapariciones, enfermedades, guerras, exilios, penas de muerte . El siemprevivo quebranto. El fluir de párrafos actúa como un canal abierto donde se desolla hasta el propio canal. Ver, informar, comprender, reconocer. Y después. Y después, qué. «Somos seres desprendidos de la realidad y anegados en la confusión. / Como fugitivos inermes en la emboscada. / Como aves migrantes que pierden sus rutas». «Y ya no quedarán aceras bajo el cie...
Sobre morir y vivir «Esta es la historia de tres ancianos que eligieron desaparecer en el bosque, de tres seres prendados de libertad». Tenemos que desplazarnos al Canadá reciente y penetrar en su profunda naturaleza. Llegar a una zona aislada y semiinvisible, habitada por quien decidió huir y apartarse, con todas las consecuencias, de su vida anterior. Son Charlie, Tom y Ted. Ted acaba de morir y deja su cabaña llena de pinturas. Las edades de los tres juntos suman casi trescientos años. Bruno y Steve, mucho más jóvenes, rondan el lugar y les echan una mano. A ese enclave llega la fotógrafa . Remata el cuadro la gran sorpresa : Marie-Desneige, viejecita que transforma las vidas de todos, capaz de ver lo que los demás no pueden. Cada uno de los protagonistas cargó sus menhires: el alcohol, la pérdida, el desamor, el encierro. Milagrosamente, en su último trecho vital encuentran con quien apurar el presente a su manera, formando la comunidad del lago y tomando ...
Aleksandra Lun: Química para mosquitos. Galaxia Gutenberg, 2024. LIV Premio Internacional de Novela Ciudad de Barbastro 2023. Una niña se desliza por el tobogán de la Europa del Este envuelta en la extrañeza . Tiene un brazo más largo que el otro, sufre miopía y daltonismo, padece anginas y los antibióticos han vuelto su sangre amarilla. En su país las fronteras están cerradas y el estado se hace cargo de todo. Sin embargo, ella recuerda una nave donde «la belleza era la dimensión en la que sucedían todas las cosas». La niña visita sanatorios, pierde un globo de helio y descubre la tabla periódica, que contiene todo lo que conocemos. Hay una pseudomadre que trabaja en una planta química. Un pseudopadre huidizo. Una pseudoabuela con la que comparte los veranos en el campo. Los mosquitos y otros bichos le cuentan historias que ella incorpora a su mundo interior. «Los insectos fueron los primeros animales que aprendiero...
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