Al marcharme de Alcalá, pregunté a Don Miguel si, ya muerto, le
importaban algo sus huesos. Esperé largo rato. La estatua no respondió.
Interpreté su silencio como un “a preguntas
necias, oídos sordos”.
Manuel Vilas: Roma . Visor Libros, 2020. ¿Qué hago hablando de un libro publicado hace más de cinco años? No lo tengo muy claro. Pero si llevé Ordesa a Ordesa , debía traer Roma a Roma. Una ciudad cuya belleza empuja al desmayo, al asombro, a la locura. A comprender lo exiguo que seremos incluso tras la más salvaje gloria. El autor escribió Roma —su último poemario hasta hoy— durante una estancia en la Academia de España entre septiembre del 19 y la primavera del 20. Actuando, sin quererlo, como telonero y espectador primigenio de la pandemia. Además de en Ordesa y Roma , estuve en España y El hundimiento . A Roma, ciudad y libro, reconozco haberle dado muchas vueltas. Empeñada en no admitir mi decepción por el segundo. Deseando no perder mi agrado por la cadencia de Vilas, hechizante fuera de este —en mi opinión— apagado intento lírico. «Al lado del lujo / la muerte es solo una brisa remota». ...
Entrevisté a Cristina Peri Rossi el pasado febrero en Barcelona. Con su último libro de relatos como música de fondo ( Los amores equivocados , Menoscuarto), hablamos sobre el amor y el deseo. Este es el resultado. Cristina Peri Rossi: «El amor es una quemadura». «No hay mejor marido que una mujer». «Nada sabemos de los seres que amamos, salvo la necesidad de su presencia». ( La nave de los locos , 1984) Barcelona, final del invierno, casa de la autora. Entro con patas de mosquito (y la sangre llena de sangre). Sé que estoy ante una escritora inmensa. Me reciben la naturalidad, la generosidad, el saber y el genio innato. Cuenta su amiga Lil que en el pasado Cristina utilizaba tres máquinas de escribir a la vez: en una escribía poesía, en otra novela, en otra cuentos, tal vez ensayos. Nació en Montevideo en 1942 y se exilió en 1972, sabiéndose objetivo marcado por la dictadura uruguaya. Su obra es inconmensurable y difícil de catalogar: el lirismo más pr...
Mi homenaje a la literatura de Adelaida García Morales y al cine de Víctor Erice. «Era como viajar en un barco que navegara a la deriva, perdido en el mar, lejos de todas las costas». El silencio de las sirenas Resulta espinoso romper la quietud, escapar de la mudez del pensamiento para hablar de Adelaida García Morales (Badajoz, 1945 – Dos Hermanas, 2014), dueña vital y literaria del sigilo y de las sombras. Entre cuentos y novelas, García Morales publicó más de quince títulos a lo largo de unas dos décadas (1985–2008). Logró los premios Sésamo, Herralde e Ícaro. Fue una de las autoras en lengua española más traducidas a finales de los años noventa. Tras varias lecturas, aún no logro atravesar El Sur , su primera obra publicada, sin librarme del mazazo de su conmoción poética, sin admirar su engranaje compositivo o su perfecta condensación. Escrita a mediados de 1981 en la Alpujarra granadina, no vio la luz (con Anagrama) hasta 1985. En 1983, dos años an...
Pedazos de carne viva ¿Cómo se vuelve, se viaja, a la infancia? ¿Cómo se rescata? ¿Qué se hace para limpiar de olvido los rincones polvorientos? ¿Hay una memoria fija, inamovible, de lo ocurrido? ¿O se trata solo de ecos inseguros? ¿Qué orienta la luz que posamos sobre el recuerdo —íntimo, nítido, intransferible— de las cosas? Reconozco ser torpe evocando. Y sin embargo —quise decir: a la vez— siento que nada se pierde en el camino. Que cada risco, peña y grano de arena los recoge el presente, extendiéndolos hacia el futuro. Aquello en lo que nos hemos convertido —cuerpo, voz, belleza, miedos— surge en su totalidad de lo que fuimos. Sin que extraviemos un solo fragmento, una sola partícula. En el crecer, no hay desechos. Hablar de escritoras que queremos exige distanciarse de ellas sin olvidar adónde se quiere llegar, siendo esto —el destino de un texto— algo que se descubre, en mi caso, conforme se escribe. Si por conocer una obra literaria entendemo...
Franz Kafka: Cuentos completos . Valdemar. Traducción y prólogo de José Rafael Hernández Arias. A Kafka no le faltaba imaginación. Le faltaron quizás años de vida, salud, horas de sueño. Escribió sin darse tregua pero no acabó ninguna de sus novelas. Publicó poco y quemó, antes de morir, una gran parte de su obra. La editorial Valdemar recoge en este volumen todos sus relatos de ficción, incluido “La metamorfosis”; traducidos a partir de los textos originales (sin los retoques de Max Brod) y ordenados cronológicamente en un pulcro ejemplar compacto, de tapas duras y 662 páginas a las que se les desea una larga vida no electrónica. Once de estos ochenta y tres cuentos completos son relatos inacabados. Treinta y tres aparecieron sin título. ¿Por qué dejaba Kafka, un autor obsesivo, cuentos sin terminar? ¿Tenían para él esos vacíos, esos pasajes ausentes, significado? Uno de los valores de su literatura es precisamente no llegar a grandes conc...
John Maxwell Coetzee: De kinderjaren van Jezus . Cossee. Traducción de Peter Bergsma. Coetzee quiso que su última novela se publicara primero en traducción al neerlandés. La historia transcurre en un país hispanohablante indefinido (se mencionan lugares de Chile, Bolivia, Venezuela… incluso de Suecia) al que desde un campo de refugiados llegan Simón, un hombre adulto, y David, un niño de cinco años a cuya madre biológica ellos buscan. Dos aclaraciones: 1) Coetzee es un escritor al que admiro; poder anticipar la lectura de su nueva obra me pareció una circunstancia dichosa. 2) Suelo redactar estas microcríticas sin leer reseñas previas, guiándome, digamos, por una intuición racional que evite en lo posible influencias ajenas. Sin embargo esta vez no ha sido así. He leído toda la información disponible —en neerlandés, en inglés, incluso en afrikáans— sobre la obra. He leído también Aquí y ahora (Anagrama & Mondadori), buscando en la correspondencia ...
Cercanía en Madrid La biografía de Juan Gracia Armendáriz (Pamplona, 1965) aloja un vasto haz de logros, experiencias y luchas vitales. Escritor, periodista, exprofesor universitario, lector, músico a ratos… Muchos zapatos lo calzan, aunque la literatura sea, probablemente, la piedra presente en todos ellos. Entre otros géneros, ha cultivado la narración breve en Cuentos de la frontera, Queridos desconocidos y Cuentos del Jíbaro . Las novelas La línea Plimsoll , Diario de un hombre pálido y Piel roja componen la Trilogía de la enfermedad . La Pecera , su última obra (2015), sumerge al lector en el veraz infierno de un alcohólico. El encuentro se produce en la plaza Mayor de Madrid, donde buscamos refugio —hace frío— y algo que tomar en uno de sus bares. Habituada a la penumbra holandesa, me choca la recia iluminación interior de las tabernas patrias: no hay dónde esconderse bajo esta luz potente, como de cocina de casa. Me pregunto si esa c...
Cesare Pavese: El bello verano. Salvat Editores, 1985. Traducción de M. Carmen García Lecha. «Es solo el amante quien determina la valía y cualidad de todo amor» (Carson McCullers, La balada del café triste ) Encontré este libro en Nájera, poco antes de descubrir la Senda del agua, a las afueras de Matute, uno de los parajes más bellos de un verano sepultado ya bajo la broza del frío. Apenas leí. El ajetreo se lo llevó todo: tiempo, contemplación, reposo. Idas y venidas impidiendo —alimentando— el vacío. Frente a la exploración, quietud y misticismo. Leer agonizando, muerta de hambre, llena de ansia. Recuperar lo que estuvo a punto de perderse sin ese acto solitario: la compañía de un libro. Un bello Pavese escrito en 1939: diminuto, contenido, dolorido. En una ciudad de provincias, dos amigas afrontan la escasez y el transcurrir de los días. Su juventud las empuja al entusiasmo. También: al sexo y sus peligros. No importa...
Hagar Peeters: Malva . De Bezijge Bij. «Me llamo Malva Marina Trinidad del Carmen Reyes, para mis amigos de aquí Malvita; Malva para todos los demás. Puedo asegurar por supuesto que ese nombre no lo concebí yo. Lo hizo mi padre. Lo conoces, el gran poeta. Igual que titulaba sus poemas y poemarios, así me dio a mí un nombre. Pero nunca lo pronunció en público. Mi vida eterna empezó después de mi muerte en 1943 en Gouda. Mi entierro congregó a un puñado de gente. Muy diferente del funeral de mi padre, treinta años más tarde en Santiago de Chile».* Así comienza la narración de Malva (2015), primera y aclamada novela de la poeta neerlandesa Hagar Peeters. Malva Marina nació en Madrid en 1934 y murió a los ocho años en los Países Bajos. Fue hija de Pablo Neruda, única y legítima, fruto de su matrimonio con Maria Hagenaar Vogelzang — alias, Maruca —, a quien conoció en Java. Neruda y Maria Hagenaar La niña padecía hidrocefalia. Mientras Lorca le ofrece sus “ Versos en el...
Ana María Matute: Demonios familiares . Destino, 2014. Prólogo de Pere Gimferrer. Epílogo de María Paz Ortuño. Hay autoras a quienes nos adherimos de modos misteriosos, quizá por sentirlas como un hueso propio o un trozo de nuestra misma piel. Demonios familiares fue la última obra de Ana María Matute (1925-2014). Una novela inconclusa surgida a partir de Paraíso inhabitado (2008), texto del que fue alejándose sin rasgar del todo su hilo común. Quien conoce el dolor —como Matute— sabe que de él no se sale de golpe. Desde la profundidad de cada cual, mirando al suelo, barremos el polvo acumulado. El palo de la escoba nos sostiene. Con cada viaje de cepillo trazamos un baile personal hacia el desván, el sótano o la entrada, buscando luz o revelaciones de aparición incierta. Los grandes cambios suelen llegar de la mano de lo inesperado. Somos de una forma hasta que descubrimos en nosotros un insólito costado, y ese nuevo fil...
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