M. Guerendiain: Mauro

 

 

Mikel Guerendiain: Mauro.

Pepitas de calabaza & Los aciertos, 2025.

 

Mauro, Mauro. Su nombre y su presencia nos capturan en esta primera novela de Mikel Guerendiain.

 

Historiador, profesor, exlibrero, autor de varias obras de teatro, Guerendiain creció en Ciaurriz, concejo navarro a diecisiete kilómetros de Pamplona, 69 habitantes según el INE.

 

En 1938, del fuerte de San Cristóbal, cárcel franquista a las afueras de Pamplona en ese momento, se fugaron unos 800 prisioneros. A lo largo de varias jornadas, avanzaron por valles y pueblos mecidos por la fortuna. Meta común: la frontera francesa.

 

De esa huida —múltiple pero individualizada—, de su complejidad y de su anchura nos habla Mauro. Trecho a trecho, voz a voz, el autor erige un relato donde el peligro punza el aire y abrasa los tobillos.

 

Si el corazón de una novela nace de sus personajes, en Mauro ellos son la roca, el borbotón que, con belleza e inteligencia, acelera y corta nuestra respiración hasta el final. El resultado: un exquisito poso denso en nuestras venas.

 

«El que llegó el mes pasado, sin embargo, no es vasco. […] Tiene un bigotito muy peripuesto. Y habla poco. Los que hablan poco no me gustan un pelo».

 

Secos soliloquios, atención al detalle, efectivos retratos a pincelada hábil y gruesa. Lo grande y lo mundano y lo cruel y lo difícil y lo inadvertido. Una madeja de hilos mentales desovillados cerda a cerda con afán de verdad. De alcanzar algún tipo de verdad. Y, con ella, alguna forma —quizá— de trascendencia.

 

«Estamos al tanto de que hoy, 22 de mayo, es santa Rita, patrona de los imposibles. Nos lo ha recordado un compañero de celda».

 

«Estos mamelucos, a falta de comida, han optado por llenarse la tripa de fantasía, de ilusión, de irrealidad».

 

Avanzamos en vilo a través del aliento y el peligro de los otros. Un fin del mundo, un cruce de lenguas. Decisiones que desnudan el binomio de fuerza y fragilidad que nos sostiene.

 

Mauro, Mauro. La tragedia de la guerra condensada en un nombre.

 

Y, por encima de todo, el gozo de leer un buen libro.

Comentarios

Visitas populares (último mes)

J.M. Coetzee: La infancia de Jesús

J.M. Coetzee: Verano

Cristina Peri Rossi: «No hay mejor marido que una mujer»

F. Aramburu: Los peces de la amargura

M. Van Zonneveld: No

E. Laporte: Luz de noviembre, por la tarde

F. Dostoievski: Memorias del subsuelo

J. D. Salinger: Nueve cuentos

E. Haffner: Hermanos de sangre

J. Conrad: El corazón de las tinieblas